Seleccionar página

doble limpieza… ¿por qué?

Tu piel acumula bastante “suciedad” a diario y la mayoría de las personas solo pasan unos 20 segundos lavándose la cara. Está comprobado, necesitas al menos el doble -lo mejor es un minuto- para lucir una tez saludable y bonita. Porque, desafortunadamente, una limpieza no es suficiente, aún queda exceso de grasa, contaminación, protector solar y maquillaje y hace que la piel se vea opaca gris provocando la congestión de poros y folículos.

¿Por qué nuestra piel está sucia? ¿Por qué deberías hacer una doble limpieza?

Una señal de una piel saludable es una tez suave y clara, sin puntos negros ni granos. Muchas personas sufren de piel congestionada, no como resultado del acné o de alguna otra afección cutánea relacionada, sino más bien debido a métodos de limpieza ineficaces.

Una buena limpieza profunda depende de tres estrategias básicas: limpieza eficiente, buena preparación de la piel y técnicas de extracción expertas (que deben realizarte los profesionales en la cabina cada pocas semanas).

Para tener una piel completamente limpia, comienza con una doble limpieza. La primera limpieza eliminará los desechos superficiales que se han adherido a la grasa pegajosa y las células epidérmicas irregulares, incluido el maquillaje, la contaminación, los SPF y la suciedad y el polvo. Lo ideal es elegir un aceite limpiador a base de plantas que disuelva esta suciedad superficial. Emulsionar con agua y lavar.

Usar un limpiador a base de aceite para la primera limpieza es un poco como usar un imán para atraer el exceso de grasa y los desechos de la piel. Es genial para levantar esa película inicial de impurezas y prevenir posibles brotes que pueden ocurrir debido a malos hábitos de limpieza. Para los que no queréis usar ningún tipo de aceite en la piel,  lo mejor es optar por un limpiador a base de arcilla que contenga un toque de mentol, que absorberá el exceso de grasa y actuará como astringente, dejando la piel mate y refinada: ¡el sueño de un aceitefóbico! Aunque, déjanos decirte, que las limpiadoras en aceite no aportan grasa extra, al contrario, hidratan la piel para que no produzca sebo en exceso pensando que lo necesita para combatir la sequedad de ciertos cosméticos astringentes.

La segunda limpieza, utilizando un limpiador apropiado para la condición general de la piel, podrá limpiar profundamente las aberturas de los folículos, eliminando el exceso de grasa de la piel y minimizando la acumulación.

Para mejorar tu limpieza, existen herramientas adicionales que podemos usar: un cepillo de cerdas suaves, cepillos mecánicos con ultrasonidos, guantes de silicona… que ayudarán aún más a eliminar aceites y residuos, convirtiendo una limpieza común en una limpieza poderosa.

¿Nuestros mejores consejos para una limpieza eficaz?
• Limpiar con movimientos circulares hacia arriba para levantar el vello y entrar en los folículos.
• Concéntrate en los pliegues faciales donde se acumula el sebo, como las comisuras de la nariz o el pliegue del mentón, o donde se siente más congestión, como la Zona T o a lo largo de la línea de la mandíbula.
• Ejerce una presión ligera para no sobrecalentar la piel con movimientos de fricción fuertes, ya que esto podría sensibilizarla y aumentar la producción de grasa.
• Nunca reutilices las esponjas de limpieza de una vez para la siguiente. Limpia y desinfecta bien después de cada uso.

 

Pin It on Pinterest