Con este artículo intentaremos enseñarte la verdad sobre el daño solar y tu piel.

Dos premisas a tener en cuenta.

1. No todos los protectores solares son iguales. Para encontrar la mejor fórmula para ti, presta atención a las etiquetas.

2.Tu cuerpo está expuesto a la radiación UV todos los días, ya estés dentro de un edificio o en el exterior.

El uso diario de una cantidad generosa de crema ayuda a proteger la piel de signos prematuros de envejecimiento, así como el cáncer de piel.
Una piel sana, suave y uniforme y en buena salud son las muestras visibles de un dorado bronceado. Pero demasiado tiempo bajo el sol, en las horas más peligrosas, sin ropa y sin crema protectora, cambia el tono dorado por nefastas consecuencias para la piel, como arrugas y envejecimiento prematuro entra las menos perniciosas.

Sorprendentemente, muchas personas que piensan que se están protegiendo siguen consejos obsoletos e inexactos que ponen en peligro la salud de su piel a largo plazo.

Repasemos algunos de ellos:

* No todos los protectores solares protegen contra los rayos UVA (de aging/envejecimiento) y los rayos UVB (de burning/quemar).

* Mucha gente piensa que aplicar un SPF antiguo nos mantendrá a salvo de ambos tipos de rayos solares. Rayos nocivos cuando se abusa de ellos. Desafortunadamente, esto no es verdad. Para entender por qué lee las etiquetas, los iIngredientes y observa la forma física de los productos que estás comprando.Todos los productos cosméticos tienen caducidad.

*SPF (factor de protección solar) indica cuánto tiempo tardarán los rayos UVB, la principal causa de quemadura solar, en enrojecer la piel. Por ejemplo, SPF15 significa que la piel aguantará 15 veces más en enrojecer con el producto que sin él. Esto no tiene nada que ver con los rayos UVA, que son los mismos rayos de las cabinas de bronceado. Los rayos UVA penetran la piel más profundamente, y juegan una parte importante en acelerar los signos de envejecimiento y generar cáncer de piel. Para proteger la piel de los rayos UVA y UVB, debes usar un producto mayor de SPF15 y etiquetado como “amplio espectro”. Significa que contiene una combinación de ingredientes seguros y conocidos para proteger la piel contra ambos tipos de rayos UV.

 

 

 

Estos ingredientes pueden ser químicos o físicos o una combinación de ellos. Los protectores solares químicos (por ejemplo, avobenzona, oxibenzona), absorben la radiación ultravioleta (UV) y los filtros solares físicos (por ejemplo, dióxido de titanio, óxido de zinc), reflejan o dispersan la radiación UV.

3. ¿Protección solar química o física?

Es una cuestión de preferencia.

Los filtros solares químicos se absorben en la piel y generalmente son más populares porque son cremas ligeras y menos untuosas. Incluyen en sus fórmulas ingredientes activos como avobenzona, octinoxato, oxibenzona y helioplex.

Los protectores solares físicos, o los protectores solares minerales, se sienten en la superficie de la piel, son cremas mas densas pero proporcionan una mayor cobertura y son más resistentes al sudor y al agua. Busca en la etiqueta ingredientes activos como el óxido de zinc y el dióxido de titanio para identificarlos.

 

4. Tener la piel morena o estar previamente bronceado no te protege del sol.
La frase “un bronceado seguro” es otro falso mito. Por definición, un bronceado es la defensa de tu piel al ser dañado por la exposición a los rayos UV. Tus células responden a la afrenta produciendo más melanina (pigmento), y la piel se oscurece como resultado. Desde el minuto uno de exposición hay que estar protegido, ya sea invierno, otoño o primavera, porque e
l protector solar no es solo para el verano.
El daño solar no solo ocurre durante los meses de verano o en la playa.
El daño a la exposición a los rayos UV (que causa el envejecimiento) puede ocurrir por la exposición a la luz del día a través de nubes, lluvia, vidrio e incluso iluminación interior fluorescente. Por eso es imprescindible la protección de la piel todos los días. Aproximadamente el 90 por ciento del envejecimiento se puede prevenir usando SPF diariamente.

5. Probablemente no estés usando suficiente protector solar.
Como regla general, las cremas y lociones tienden a ofrecer una mejor protección que las formulaciones en aerosol. Siempre hay un rincón escondido al que no llegamos con el espray. En cuanto a la crema, la mayoría de las personas no aplican suficiente cantidad para obtener una cobertura adecuada. La academia americana de Dermatología recomienda un “uso liberal” de SPF30 (imagínese un vaso lleno) para el cuerpo, y volver a aplicar cada dos horas (o después de nadar o hacer ejercicio). Para la cara, la regla de oro es una cucharadita de café bien aplicada por cara, cuello y escote.

 

 

 

5 trucos, verdades o reglas que protegerán tu piel.

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